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Episodio 08 – Blues Argento

Chevy Rockets

Episodio 08 – Blues Argento



Este Octavo episodio se lo dedicamos al excelente Blues Argento.

Deseo

¡Ah, las bucólicas, las primeras queridas!
El oro de los cabellos, el azul de los ojos, la flor de las carnes,
Y luego, entre el olor de los cuerpos jóvenes y amados,
¡La temerosa espontaneidad de las caricias!

Se han ido lejos todas aquellas alegrías
Y todos aquellos candores. ¡Ay! Todos, hacia
La Primavera de los pesares, han huido los negros inviernos
De mis enojos, de mis ascos, de mis angustias.

Heme aquí solo ahora, mustio y solo,
Mustio y desesperado, más yerto que un antepasado,
Igual que un huérfano pobre sin su hermana mayor.

¡Oh la mujer de amor mimoso y cálido,
dulce, meditabunda y morena, jamás asombrada,
y que a veces os besa en la frente, como a un niño!

Paul Verlaine

Suena “Maxi” por las Blacanblus, disco que cuando salió me lo grabó el querido Charly Couso y disfrutamos del poderío vocal de estas maravillosas bluseras.




El canto de los seres libres

Gato montés, hermano del alma,
indómito seas, sin cadenas;
no sigas senda alguna de los hombres,
y hazte fuerte en vistillas y malezas.

Halcón del cielo, compañero alado,
salvo para cazar, nunca desciendas;
y como en una atalaya, anídate en riscos
que circunden anchas torrenteras.

Gran cárabo, noctámbulo conmigo,
en claustro cavernoso de cipreses,
vela los secretos escondidos
a quien no ve la luz en las tinieblas.

Clark Ashton Smith

Suena “Palabras filosas” por los Chevy Rockets, grupo que conocí a través del “Guillote” Krassner, amante del blues e ideador de “El blues local, más vivo que nunca”. La poderosa voz del “Vasco” Bariain de los Chevy Rockets merece un capítulo aparte.


Poder

Puedo hacer que la tierra se detenga
en su curso, hice
las cosas más remotas, puedo cambiar
el curso de la naturaleza.

Puedo ubicarme en cualquier lugar del
espacio y el tiempo.
Puedo convocar a los muertos.

Puedo percibir sucesos de otros mundos,
en lo más profundo y oculto de mi mente,
y en la mente de los demás.

Yo puedo.

Yo soy.

Jim Morrison

Sonando está “No más tragos” por el Black Amaya Quinteto




Any Where Out of the World
(En cualquier parte, fuera del mundo)

Hospital es la vida en que cada enfermo está poseído del deseo de cambiar de cama. Este querría padecer junto a la estufa y aquél cree que se curaría frente a la ventana.

A mí me parece que estaría bien allí donde no estoy, y esa idea de mudanza es una de las que discuto sin cesar con mi alma.

«Dime, alma mía, pobre alma enfriada, ¿qué te parecería vivir en Lisboa? Allí hará calor, y te estirarás como un lagarto. La ciudad está a la orilla del agua; dicen que está edificada en mármol, y que tanto odia el pueblo a lo vegetal, que arranca todos los árboles. Ese es un paisaje para tu gusto, un paisaje hecho con luz y con mineral, y lo líquido para reflejarlo.»

Mi alma no contesta.

 «Puesto que tanto te gusta el reposo, con el espectáculo del movimiento, ¿quieres venirte a Holanda, tierra beatífica? Tal vez te divirtieras en ese país cuya imagen has admirado tantas veces en los museos. ¿Qué te parecería Rotterdam, a ti que gustas de los bosques de mástiles y de los navíos amarrados al pie de las casas?…»

Mi alma sigue muda.

 «¿Te sonreiría tal vez Batavia? Encontraríamos en ella, desde luego, el espíritu de Europa enlazado con la belleza tropical.»

Ni una palabra. ¿Se me habrá muerto el alma?

«¿Conque a tal punto de embotamiento has llegado que sólo en tu mal te recreas? Si así es, huyamos hacia los países que son analogía de la muerte. ¡Ya tengo lo que nos conviene, pobre alma! Haremos los baúles para Borneo. Vámonos aún más allá, al último extremo del Báltico; más lejos aun de la vida, si es posible; instalémonos en el Polo. Allí el sol no roza más que oblicuamente la tierra, y las lentas alternativas de la luz y la obscuridad suprimen la variación y aumentan la monotonía, que es la mitad de la nada. Allí podremos tomar largos baños de tinieblas, en tanto que, para divertirnos, las auroras boreales nos envíen de tiempo en tiempo sus haces sonrosados, como reflejos de un fuego artificial del infierno.»

Al cabo, mi alma hace explosión, y sabiamente me grita:

«¡A cualquier parte! ¡A cualquier parte! ¡Con tal que sea fuera de este mundo!»

Charles Baudelaire

Ya suena “Blues de la amenaza nocturna” por Manal


Presencia

Solo la memoria nos traiciona nos halaga
nos iguala
Una mirada un rostro
un gesto equivocado un destello de luz
nos trae el recuerdo
fatal recuerdo de lo que fui
Exasperando el presente
retorciendo el ayer indeseado y ficticio
asesinando cualquier posible y desventurado futuro

Tan solo la memoria de otros días
nos une y nos protege nos libera
del mal de las alturas
deshiela nuestros fríos y sólidos corazones
de la ceguera y de la opulencia

Tan solo la memoria nos traiciona
nos libera de nuestro criminal y vulgar tiempo
/pasado

Elianm Blanco

Sonando está “No Mas Trampas” por  Botafogo


“Los mejores de la raza”

No hay nada que
discutir
no hay nada que
recordar
no hay nada que
olvidar

es triste
y
no es
triste

parece que la
cosa mas
sensata

que una persona puede
hacer
es
estar sentada
con una copa en la
mano
mientras las paredes
blanden
sonrisas de
despedida

uno pasa a través de
todo
ello
con una cierta
cantidad de
eficiencia y
valentía
entonces
se va

algunos aceptan
la posibilidad de
Dios
para ayudarles
en su
paso

otros
lo aceptan
como es

y por estos

bebo
esta noche.

Charles Bukowski

De “You get so alone at times that it just makes sense (1984).”

Ya suena “Blues local” por Pappo’s Blues




Canción báquica

¿Por qué calla la voz de la alegría?
¡Suenen alto las báquicas canciones!
¡Y vivan las mujeres que sus dones
nos prodigan con amor y galanía!
Llenad la copa sin temor
y a su fondo argentino
al espumoso vino,
los anillos echad, prenda de amor!
Brindemos a una voz con ilusión:
¡Vivan las musas! ¡Viva la razón!
¡Arde, sol, con llama cegadora!
La lámpara al punto palidece
cuando su clara luz vierte la aurora.
Así falsa sapiencia desmerece
ante el sol inmortal de la verdad.
¡Viva la luz y no haya oscuridad!

Alexandr Pushkin (1825)

Nos despedimos hasta el próximo podcast con “Blues Mágico” por David Lebon.


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